Los atentados de Madrid dieron vuelta el mapa político español: los socialistas triunfaron inesperadamente en las elecciones generales expulsando del poder al gobierno conservador de José María Aznar, acusado de manipulación mediática para mantenerse en el poder.
Enlutados por la tragedia del 11 de marzo, los españoles acudían 72 horas después a las urnas en las que según las encuestas previas debía imponerse nuevamente el Partido Popular (PP, derecha).
Contra todo pronóstico el 42.6% del electorado dio su apoyo al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y a su joven secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, de 44 años.
El Partido Popular (PP, derecha) de Aznar obtuvo el 37.6%.
Alejado del poder pero no de la escena política, el ex presidente Aznar, no pierde oportunidad de repetir que el triunfo socialista fue consecuencia directa de los atentados.
En los ataques 93 personas resultaron con heridas graves, que les dejaron lesiones permanentes.
Más de 460 llevarán una vida "casi normal" al tener heridas crónicas.