Las autoridades colombianas atribuyeron ayer a milicias de la guerrilla de las FARC un atentado con coche-bomba que la noche del sábado dejó siete heridos y daños materiales en la ciudad de Cali, 500 km al suroeste de Bogotá.
El atentado se registró a pocos metros de la estación policial del sector de Aguablanca, un deprimido suburbio del este de la ciudad, aseguró el coronel Mario Gutiérrez, comandante de la Policía de Cali.
"Veníamos manejando informaciones desde tiempo atrás de que esta es una estación que ha estado amenazada de un atentado terrorista con algunas otras unidades policiales de la ciudad, que sería un atentado perpetrado por las FARC", declaró el oficial.
Según Gutiérrez, "el vehículo tenía dos cilindros cargados cada uno con 20 kilos de explosivos, de los cuales uno estalló y el otro quedó intacto".
El oficial confirmó que el número de heridos aumentó a siete; mientras que varios establecimientos resultaron afectados.