El asesinato de periodistas en México, Honduras y otros países latinoamericanos goza de una “alarmante impunidad”, comparable a la que existe en Afganistán u otras zonas en guerra, según ha denunciado la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
La situación es especialmente grave porque Latinoamérica es, en términos generales, una región mucho más estable que Asia y, sin embargo, casi igual de peligrosa para los reporteros, explicaron fuentes de la FIP, con motivo de la presentación del informe anual 2010 sobre periodistas asesinados en el mundo.
El documento, cuyos datos provisionales se adelantaron a finales del pasado año, revela que México y Honduras fueron, con diez asesinatos cada uno, los países que encabezan la triste lista, después de Pakistán (16 reporteros muertos).
En el caso de México, el motivo principal es la existencia de grandes zonas bajo el control de los carteles del narcotráfico donde los profesionales de los medios están totalmente desprotegidos, explicaron las fuentes.
Por su parte, en Honduras la situación se ha agravado desde los disturbios políticos ocurridos tras el golpe de Estado al ex presidente de Honduras Manuel Zelaya.