Salah Abdeslam, el único de los presuntos autores de los atentados de París del 13 de noviembre de 2015 que está preso, se radicalizó aún más desde que está encarcelado, según ha revelado su antiguo abogado, el belga Sven Mary.
El letrado, quien en octubre renunció a la defensa de Abdeslam, después de que este decidiera guardar silencio y no colaborar con la policía, explicó al diario holandés De Volkskrant, que Abdeslam "lleva ahora barba y se ha convertido en un fundamentalista, mientras que antes era un joven de la calle".
Según el abogado, las condiciones de detención de Abdeslam explican su radicalización y su silencio ante la justicia.
En su celda de la prisión de Fleury-Mérogis, en las afueras de París, Abdeslam se encuentra aislado y es grabado permanentemente por una cámara de video.
Aunque "no le han torturado físicamente", las condiciones en que se encuentra suponen una "tortura psicológica", según el letrado.