Aún sobrecogida por el recuerdo del atentado del 11 de septiembre, Nueva York pasará hoy, una importante página sentimental al concluir oficialmente las labores de rescate y comenzar la reconstrucción de la "zona cero".
La ceremonia, no exenta de polémica, algunos familiares de las víctimas critican que se celebre en un día laborable y no el fin de semana, es más simbólica que real, pero las autoridades locales quieren utilizarla como punto de inflexión para recordar a los neoyorquinos que deben mirar más hacia el futuro y no al pasado.
Con solemnidad, respeto y quizá algo de sentimentalismo, el acto dará comienzo a las 10:29 horas locales, justamente cuando, según el Ayuntamiento, cayó la última pieza de acero tras el desplome de la Torre Norte, el segundo rascacielos en desplomarse.
Una campana sonará 20 veces, la señal tradicional que se emplea cuando muere un bombero, y una procesión subirá desde el fondo de la "zona cero" por una rampa que asciende hasta el nivel de la calle, en el último desfile honorario que se producirá en el área.
Flanqueada por 220 individuos en representación de todas las agencias que intervinieron en las tareas de emergencia, el cortejo portará una camilla con una bandera de EU en recuerdo de aquellos que perecieron, y cuyos cadáveres nunca fueron recuperados.
Las autoridades han insistido en que este conclusión oficial de las tareas de rescate no implica que terminen los esfuerzos por seguir identificando los restos humanos que se han recobrado, ya que hasta ahora solamente se conoce la identidad de unas 1,090 víctimas.