Una mujer alarmó a la Policía y fue escoltada a punta de pistola tras chocar ayer el auto donde viajaba con niños contra un edificio en el que se encontraba el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, participando en un acto político.
Bush se hallaba en una limusina listo para abandonar el lugar cuando la mujer se estrelló contra el costado del edificio próximo a la salida que la caravana del mandatario utilizaría.
Pero el presidente estaba a 75 metros de distancia en un nivel inferior. Empleados del Centro Cívico DeSoto dijeron que la conductora iba dando gritos mientras su auto se dirigía hacia el edificio.
Amedrentados, los trabajadores echaron a correr pensando que se trataba de un coche bomba. "El presidente nunca estuvo en peligro", dijo a reporteros el portavoz de la Casa Blanca, Trent Duffy. "Un vehículo chocó contra un costado del edificio".
El Departamento del Alguacil del Condado de DeSoto acusó a la mujer, identificada como Betina Mixon, de 29 años, de asalto con agravante contra un oficial de la policía, según un funcionario que habló en condiciones de anonimato.
Mixon, que vive a corta distancia del centro de convenciones, tenía a sus tres hijos, de tres, cinco y ocho años, con ella, según el funcionario. Imágenes de televisión mostraron a oficiales de la policía que, usando cascos, rodearon al vehículo y forcejearon con una mujer rubia que fue lanzada contra el suelo y posteriormente escoltada a punta de pistola hacia el auto en el que se la llevaron.
El presidente había pronunciado un discurso en apoyo al candidato republicano a gobernador Haley Barbour El incidente se produjo ante la mirada de los periodistas que acompañaban al presidente.
A pesar de que el galeno aseguró que las estadísticas detallan que sólo se han presentado siete casos de mordeduras de serpientes en todo el año, El Panamá América realizó un recorrido por algunas comunidades rurales del norte de Penonomé, detectando que en cada corregimiento se han presentado más de siete casos.
En Tulú, señalan los campesinos, se han presentado ocho personas con mordedura de serpiente en lo que va del año. En Toabré más 9 en los últimos meses, mientras que en Río Indio seis.
En el norte de La Pintada, siete casos sólo en algunas comunidades; mientras que en Pajonal, los campesinos han contabilizado seis en lo que va del año.
Los campesinos y el doctor Rangel coinciden en que las estadísticas que Salud maneja se refieren a casos atendidos, ya que por el difícil acceso de algunas áreas tratan de curarse con medicinas caseras y no acuden a los centros de salud y hospitales.
"Muchas veces no acudimos a los hospitales porque tenemos que cargar en hamaca a los campesinos mordidos por las víboras durante cuatro horas o más y es mucho tiempo y por ello los curamos con métodos del campo como cortar la herida, aplicar hierbas y medicinas de curanderos", señaló el campesino Eusebio Acosta.
Dentro de las mordeduras de ofidios, según Rangel, existen dos tipos que son usualmente las que provocan problemas en los tiempos de coagulación, son hematotoxicas, de sangrados que son las que más se encuentran y las neuro tóxicas.
Según el doctor, el tiempo que necesita el paciente una vez es mordido por la víbora, depende del tamaño del ofidio, ya sea patoca, la X, la Víbora, entre otras, que generalmente el paciente no la identifica.
Explicó que es importante saber qué tipo de serpiente es, ya que esto ayuda a saber qué suero se le aplica al afectado.
Según el corregidor del corregimiento de Río Indio, Salomé Rodríguez, en este sector las mordeduras de serpientes están disminuyendo, puesto que han tomado medidas como usar botas de caucho largas, no andar a altas horas de la noche en los montes y limpiar los alrededores de las residencias para evitar que estas lleguen sin ser vistas.
Otros campesinos han optado por prender fuego en las noches, pues esto las ahuyenta, aseguraron.
Los sueros antiofídicos o antivenenos son preparados con inmunoglobulinas de origen equino especificas contra las toxinas presentes en los venenos. A diferencia de otros sueros los antiofídicos tienen un componente de particularidad regional, ya que los venenos de serpientes presentan una variedad bioquímica e inmunológica inter e intra específica. Es decir, los antivenenos deben ser producidos a escala regional utilizando los venenos de las principales serpientes de la región.