La provincia nipona de Miyagi, afectada por el desastre de marzo, comenzó a analizar muestras de escombros para detectar si están contaminados con emisiones radiactivas de la accidentada central nuclear de Fukushima, informó la cadena NHK.
Las primeras muestras se tomaron en un almacén temporal en la devastada ciudad de Ishinomaki, donde el terremoto y el tsunami dejaron más de 6 millones de toneladas de residuos, la mayor cantidad de entre todos los municipios afectados por el desastre.
Aunque Ishinomaki queda al noreste de la central de Fukushima, los análisis pretenden disipar la inquietud pública ante la necesidad de transferir los desechos a otras provincias, puesto que Miyagi, la más afectada por la catástrofe, tiene los depósitos de escombros al límite de su capacidad.