Las autoridades chilenas buscan asegurar un “rescate tranquilo” de los 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto en el norte del país, mientras los mineros pugnan por ser los últimos en ser evacuados a la superficie, afirmaron fuentes oficiales.
El ministro chileno de Minería, Laurence Golborne, dijo que se harán todas las pruebas necesarias a los equipos “para tener un rescate tranquilo”.
“Todavía no hemos rescatado a nadie, seguimos trabajando siempre pensando en prevenir cualquier situación compleja”, remarcó.
“Probaremos todo lo necesario para estar tranquilos”, dijo Golborne a los periodistas en las afueras de la mina San José, en la que desde hace más de dos meses transcurre el drama de los mineros, atrapados a 700 metros de profundidad.
Preguntado sobre una discusión que hipotéticamente se habría producido semanas atrás entre los mineros, el titular de Minería dijo que eso es irrelevante y que se trata de cuestiones personales sobre las que él no se va a pronunciar.
Ayer comenzó el “encamisado” (revestimiento) con tubos de acero de los primeros 96 metros del conducto de evacuación y, tras las primera horas de labor, Golborne reiteró que el inicio del rescate “continúa estimándose en torno al miércoles”.
Sin embargo, Golborne puntualizó que la operación “se puede atrasar o adelantar”, según el resultado de los ensayos.
“Queremos avanzar lo más rápido posible, pero sin dejar de lado las medidas de seguridad para rescatar con vida a estas personas, sin ninguna contingencia”, recalcó Golborne.
“Vamos a probar lo que sea necesario para estar tranquilos y que todo funcione como hemos previsto. No tenemos una especificación de tiempos de prueba”, agregó.
Sobre la alimentación, Jaime Mañalich, ministro de Salud explicó que doce horas antes del momento del rescate se les administrará una dieta de sólido y líquido, y seis horas antes, solo líquido.