El ministro brasileño de Justicia, Mario Thomaz Bastos, se comprometió a combatir "con mano de hierro" las agresiones perpetradas por desconocidos contra indigentes en Sao Paulo que dejaron seis muertos y nueve heridos entre jueves y domingo.
La alcaldesa de Sao Paulo, Marta Suplicy, decretó tres días de duelo y exhortó a la población a "poner fin a esta violencia vergonzosa".
Las víctimas fueron todas atacadas mientras dormían en las calles del centro de la ciudad, salvajemente golpeadas en la cabeza con palos y fierros.