Las autoridades colombianas desoyeron las denuncias de un recluso que aseguró que las FARC preparaban un plan terrorista en Bogotá para el pasado 7 de agosto durante la toma de posesión del nuevo presidente, Alvaro Uribe, reveló ayer el diario "El Tiempo".
Un preso de la cárcel de seguridad de Valledupar, (noroeste de Colombia), la más segura del país, había advertido del plan que causó 22 muertos y 63 heridos. El preso llamó a una línea telefónica abierta por la Policía Nacional para recibir informaciones sobre delincuentes.
"Les dije que dos miembros de la guerrilla de las FARC, presos en este mismo lugar, venían hablando de un plan terrorista con morteros, que se iba a ejecutar el 7 de agosto", dijo el recluso, cuya identidad fue mantenida en reserva por el periódico bogotano.
"Me pasaron de teléfono en teléfono", agregó el preso, que purga una condena por un delito no informado en Valledupar, donde están recluidos delincuentes peligrosos, narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares.
El diario dice que la Policía Nacional intenta ahora establecer qué pasó con los informes que entregó ese convicto. Según expertos consultados por el mismo periódico, la falta de procesamiento de esa información se constituyó en el primer error de la fuerza pública que facilitó el plan guerrillero.