Las autoridades colombianas -apoyadas por investigadores estadounidenses- avanzan en las pesquisas para determinar la autoría y el modus operandi usado en el atentado con explosivos del viernes pasado en Bogotá que deja 34 muertos -según un nuevo balance- y 168 heridos.
Inicialmente voceros de la Fiscalía y de la Policía habían señalado que detonación había sido ocasionada por un coche bomba con aproximadamente 150 kilos de explosivos.
Sin embargo las autoridades investigaban cómo un vehículo cargado con tal cantidad de explosivos pudo ingresar burlando estrictas medidas de seguridad del exclusivo club.
El jefe de seguridad del club, un coronel retirado de la Fuerza Aérea, dijo a la AFP que no se explicaba lo sucedido porque "si hubiese sido un coche bomba los perros antiexplosivos hubieran detectado la carga y, con mayor razón, si se trataba de gran cantidad".
Los organismos de seguridad manejaban la hipótesis de que el vehículo hubiera sido introducido en el estacionamiento con la complicidad de un empleado del club.
Una segunda teoría es que los explosivos hubiesen ingresado al club en pequeñas cantidades y posteriormente llevados luego a un solo vehículo. El director nacional de Fiscalías, Justo Pastor Rodríguez, tampoco descartó que hayan sido usados dos automóviles, y dijo que "los investigadores encontraron evidencias en ese sentido".
Rodríguez anotó el sábado "coincidencias muy importantes entre la explosión de Oklahoma (que dejó 168 muertos el 19 de abril de 1995) y la del club El Nogal".
Por ello el gobierno colombiano solicitó el apoyo de Estados Unidos, que desplazó a Bogotá un equipo de la Oficina de Tabaco, Alcohol y Armas de Fuego (ATF).
El presidente Alvaro Uribe, aseguró en una alocución el domingo que "las autoridades competentes tienen identificado el grupo responsable del ataque terrorista al club El Nogal", y dijo que se harán todos los esfuerzos para capturar a los autores materiales e intelectuales.
Mientras, organizaciones de derechos humanos y activistas de la paz realizaron ayer una manifestación contra el terrorismo, que incluía una crítica al extremismo político.
"Queremos hacer un llamado al país contra el terrorismo, pero también contra el autoritarismo que lleva a polarizaciones para las que no hay camino de regreso"", dijo Jorge Rojas, líder de Redepaz.