Equipos de rescate buscan en aguas del Mediterráneo cercanas a este puerto del sur de Beirut y en otros sectores de la costa a posibles supervivientes del accidente aéreo que sufrió un avión comercial etíope, con 90 personas a bordo.
El avión, un Boeing 737-800, estaba alquilado por Ethiopian Airlines a la empresa CIT Aerospace, con sede en Nueva York, e hizo el vuelo regular Adis Abeba-Beirut con la intención de regresar a la capital etíope.
Sin embargo, a poco de despegar del Aeropuerto Internacional de Beirut se perdió el rastro en el radar y se estrelló en el mar, a la altura de la localidad de Naame, a unos 18 kilómetros al sur de Beirut, al parecer a causa del mal tiempo que prevalece en el país.
Advertidas las autoridades, se movilizaron inmediatamente y pusieron un dispositivo en marcha para tratar de ubicar la aeronave y encontrar eventuales sobrevivientes, así como las cajas negras del avión para conocer las causas del accidente.
El ministro de Defensa, Elias Murr, aseguró que el lugar donde cayó el avión tiene una profundidad de entre 50 y 100 metros, por lo que espera que no sea difícil encontrar las cajas negras del aparato.
En esa labor participará un navío estadounidense especializado, agregó el Ministro.
El Ministro , al igual que todos los responsables libaneses, descartó que el accidente haya sido provocado por una explosión a bordo del avión, y lo atribuyó a las malas condiciones atmosféricas.
También aseguró que los pasajeros eran 90, incluidos 54 libaneses, 20 etíopes y tres franceses.
La distribución de nacionalidades, sin embargo, no coincide con la facilitada en Adis Abeba por representantes de la compañía, aunque también sostienen que los ocupantes de la aeronave eran 90.
Entre las víctimas se encontraba la ciudadana cubana Marla Sánchez, esposa del embajador de Francia en Beirut, Denis Pietton, y quien viajaba Adis Abeba para una visita privada, según informaron fuentes de la legación gala.
Una fuente militar que participaba en las labores de rescate en el puerto de Jalde precisó que el cuerpo sin vida de Sánchez ya había sido rescatado de las aguas, pero otras fuentes militares no lo pudieron confirmar, y tampoco la embajada francesa, que sigue considerando a Sánchez como desaparecida.
Los cadáveres rescatados ascendían a más de 20, según fuentes militares, aunque la emisora estatal Radio Líbano dijo que los cuerpos recuperados ya llegaban a los 30.
El ministro de Sanidad, Mohamed Jalife, confirmó que ya se habían encontrado 20 cadáveres, pero explicó que la identificación es muy difícil porque muchos rostros están desfigurados.
De los catorce cuerpos que se encuentran en el hospital “Rafic Hariri”, Jalife señaló que sólo uno de los cadáveres pudo ser reconocido, y agregó que otros tres más, por el color de su piel, pueden ser etíopes.