El avión “Solar Impulse”, movido solo por energía solar, partió de Bruselas con destino a París en su segundo viaje.
En el primer viaje internacional que realizó entre Bruselas y Payerne (Suiza) necesitó 13 horas para completar el trayecto.
El prototipo, que tiene una envergadura similar a un Airbus 340 y con un peso como el de un automóvil, concentra una sofisticada tecnología que le permite volar sin combustible fósil y únicamente con reservas de energía solar, captadas a través de 12,000 células fotovoltaicas, que mueven cuatro motores.
En julio de 2010, marcó un hito al completar un vuelo de más de 26 horas continuas.