El Ejército estadounidense lanzó ayer, con el aval del gobierno iraquí, un ataque aéreo que se saldó con 14 muertos en la ciudad sunita rebelde de Faluya, contra la red del terrorista jordano Abu Musab al Zarqaui.
Según el último balance, facilitado por el ministerio de Salud, 14 personas murieron y otras tres resultaron heridas en esos ataques. "Ha habido 14 muertos, todos hombres, y tres heridos, también hombres", declaró Ahmed Hussein, del servicio que centraliza los balances de los hospitales iraquíes.
La "operación selectiva" se dirigía contra varios escondites de unos 25 sospechosos de tener relación con con Zarqaui, según el Ejército estadounidense.
Estados Unidos considera a Zarqaui, jefe del grupo "Tawhid wal yihad" (Unificación y guerra santa), el principal sospechoso de los atentados en Irak y ofrece la recompensa de 25 millones de dólares por él.
Mientras, una página islamista, publicó un comunicado atribuido al grupo de Zarqaui en el que se ofrece una recompensa de 200,000 dinares jordanos (285,000 dólares) por Iyad Alaui.
En tanto, el subsecretario de Estado norteamericano, Richard Armitage, llegó a Bagdad ayer para reunirse con responsables del gobierno iraquí. Es la primera visita pública a Irak de un importante responsable gubernamental estadounidense desde el traspaso de poder, el 28 de junio.
Por su parte, Filipinas anunció que los últimos elementos de su contingente de 51 hombres presente desde septiembre de 2003 en Irak abandonarán el país hoy. Manila intenta así garantizar la liberación del filipino, Angelo de la Cruz.
También ayer, Irak anunció que nombrará, a partir de hoy, a embajadores para 43 países para normalizar sus relaciones con la comunidad internacional, tres semanas después de la transferencia de poderes.