Varios cientos de afectados por el terremoto de Alhucemas, principalmente de la zona de Imzuren, impidieron ayer el acceso a los campamentos de los camiones cargados con ayuda humanitaria, al considerar que se está haciendo un reparto desigual de las mantas, medicinas y alimentos.
Estas acciones se repitieron a lo largo de la carretera que lleva a la localidad de Imzuren, con más de 10,000 afectados por el seísmo de 6.3 grados e incluso algunos damnificados se desplazaron hasta el aeropuerto de Alhucemas, para concentrarse ante los camiones e intentar recoger "in situ" el material.
Agentes de la Gendarmería y miembros del Ejército marroquí intentan evitar que los camiones sean asaltados. Pero no han podido evitar, en algunos casos, que los afectados por la catástrofe natural los paren antes de llegar a los campamentos de Inzurem o a la capital provincial, donde se quejan porque la ayuda humanitaria no llega o es repartida de forma desigual.
Los especialistas en rescate de varios países del mundo, que intervinieron tras los terremotos de Turquía, Argelia o Irán criticaron ayer la organización de Marruecos ante el sismo que afectó a Alhucemas.
Son bomberos especializados, entre ellos españoles, que tras la experiencia adquirida en varias catástrofes similares o de mayor envergadura afirmaron a EFE que el sistema organizativo diseñado para Alhucemas es "de los peores, por no decir el peor".
Esta organización ha hecho que algunos equipos de rescate regresen a sus ciudades de origen sin haberles dado la oportunidad de intervenir y que el resto de los 300 especialistas desplazados hasta Alhucemas se desesperen acampados y cruzados de brazos ante el aeropuerto.
Aunque se les dijo que se les haría partícipes en las labores de reparto del material enviado por la comunidad internacional, por el momento no han recibido ninguna instrucción al respecto mientras arrecian las críticas e incidentes por parte de los damnificados, que se quejan de que no les llega nada.
El equipo enviado por la ONU también tiene dificultades para actuar, si bien sus miembros reconocieron a EFE que han venido sin que las autoridades marroquíes hayan pedido asistencia internacional "como ha ocurrido en otros países afectados por terremotos".
En el escrito remitido a este destacamento de las Naciones Unidas por el Gobierno marroquí, al que tuvo acceso EFE, se piden tiendas de campaña, mantas, grupos electrógenos y de iluminación y cisternas de agua, pero no se especifican las cantidades.