Estados Unidos mantiene su ayuda anual cercana a los $16 millones a la Policía Nacional de Honduras, pero se asegura de que no beneficie a su director general ni a sus 20 subalternos directos, debido a acusaciones pendientes de homicidios y desapariciones forzadas, dijo el subsecretario de Estado para la Oficina de Narcóticos Internacionales, William Brownfield.
“No tenemos relaciones con él, no ofrecemos ni un dólar, ni un centavo de dólar. Y también hemos eliminado el nivel inmediatamente abajo. Los 20 funcionarios que trabajan directamente con el director general tampoco trabajamos con ellos para dar dos grados de separación a cualquier programa que apoyamos nosotros con la Policía Nacional”, dijo el funcionario en una videoconferencia en la que habló en español.
Admitió que el director general es el responsable para todo el organismo, pero advirtió que “eso no quiere decir que todos los policías, los 15,000 o 16,000 miembros de la Policía Nacional de Honduras reportan directamente al director general. La verdad es que nuestro cálculo es que hay unos 20 funcionarios que reportan directamente al director general, y los otros, por supuesto, como en una pirámide, reportan a oficiales y funcionarios más abajo en el proceso”.
“Por debajo de eso, por supuesto, trabajamos con la Policía Nacional, en programas de profesionalización y capacitación, y con unidades de confianza seleccionadas por su honestidad”, señaló.