Mundo

Bagdad entrena a "bombas humanas"


Las autoridades iraquíes mostraron ayer de manera publica a setenta voluntarios de nueve diferentes nacionalidades árabes que reciben instrucción como kamikazes en un campamento militar al este de Bagdad.
La televisión estatal había mostrado imágenes de los activistas pero el desplazamiento de un grupo de periodistas a una de las bases donde se preparan permitió que la prensa no iraquí entrara por primera vez en contacto con las bombas humanas.
El Ministerio iraquí de Información restringió la visita a los corresponsales árabes, que fueron llevados a la instalación del campamento militar, cuyo nombre no fue revelado, a 25 kilómetros al oriente de Bagdad, en Adhamiya.
Tras la oración del mediodía, los kamikazes hicieron prácticas de tiro ante a los periodistas, ataviados con uniformes militares, pañuelos beduinos o cintas blancas en la cabeza, un fusil tipo kalashnikov en una mano y El Corán en la otra. Los informadores dijeron que entre ellos había saudíes, libios, libaneses, palestinos, jordanos, argelinos, tunecinos y marroquíes.
Los voluntarios hablaron con los informadores, a quienes proclamaron que "compartiremos el martirio con los iraquíes, y combatiremos juntos contra los (norte)americanos, los británicos y los sionistas".
Uno de ellos, que se identifico como Ali Museli y dijo ser un antiguo oficial de las Fuerzas Armadas egipcias, explicó que "he venido para que los iraquíes sepan que no están solos". "Lucharé hasta la muerte o el martirio", aseguró, tras afirmar que es un veterano de la Guerra de Octubre de 1973 contra Israel, y que "ahora pondré mi experiencia al servicio de mis hermanos".
"Soy carne de martirio" advirtió otro, que dijo llamarse Abu Al-Walid, tener 53 años y proceder del puerto de Dammam, en el este de Arabia Saudí, a orillas del Golfo Pérsico. "El primer objetivo es expresar nuestra solidaridad con los iraquíes porque la agresión a su país supone una agresión a todo el mundo árabe", agregó.
De acuerdo con un reportaje que la televisión iraquí difundió la pasada semana, al menos parte de los kamikazes se desplegarían en los alrededores de Basora, capital del sur iraquí y región fronteriza con Kuwait, donde miles de soldados de EU esperan la orden para invadir a Irak.
En esta ocasión el enemigo de las tropas estadounidenses no es tan temible como en la guerra de 1991. La derrota que sufrió Hussein luego de su invasión a Kuwait redujo sus fuerzas de más de un millón a unos 400,000 efectivos; y su fuerza de tanques quedó en la mitad para tener ahora como máximo 2,600, muchos de los cuales son mantenidos precariamente. Los soldados iraquíes podrían estar mal entrenados y faltos de equipamiento.
"No creo que hagan frente y luchen", opinó Paul Beaver, una analista independiente de defensa que estimó que el número de soldados que está en condiciones de presentar seria oposición es de 60,000 integrantes de la Guardia Republicana de Hussein. En el peor de los casos, Hussein podría responder con armas químicas o biológicas que pudiera tener a sus disposición.
Algunas fuentes militares dijeron que en principio, Hussein podría contenerse para ser visto como una víctima. Aún así, las tropas aliadas han sido entrenadas para ir a combate utilizando máscaras y equipos de protección. Mientras los políticos y diplomáticos siguen discutiendo la situación, los soldados esperan.
"Tenemos que hacer nuestro trabajo y cuanto antes mejor", dijo la teniente Jessica Newman, de la 130ma. Brigada de Ingeniería del Ejército, que posiblemente tenga la tarea de hacer puentes para que avancen las tropas. "Pero los soldados son pacientes".


fecha edicion
old id
112617
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América