Los científicos saben desde hace tiempo que la gente con sobrepeso u obesa suele tener una baja autoestima.
Pero por lo general se pensaba que la obesidad era lo que conducía a la baja autoestima y a otros problemas emocionales.
Ahora, una nueva investigación demuestra que, al parecer, ocurre todo lo contrario.
Es decir, la gente con una baja autoestima suele tener más probabilidades de volverse gorda u obesa.
La investigación, que involucró a 6.500 personas en el llamado Estudio de Cohorte de Nacimientos Británicos en los 70, descubrió que los niños de 10 años que mostraban una baja autoestima tendían a ser más gordos siendo adultos.
El impacto, dice el estudio publicado en la revista BMC Medicine, es particularmente fuerte en las niñas.