Greenpeace anunció que impidió a la flota de balleneros japoneses capturar a cetáceos en la zona protegida de la Antártida, al perseguir a los seis pesqueros sin cesar hasta que abandonaron el área.
La activista Carly Thomas, de Greenpeace, señaló que mantendrán al navío "Esperanza" en la zona por si el buque nodriza japonés "Nisshin Maru" regresa, según la radio australiana ABC.
"Pondremos nuestras embarcaciones y a nosotros mismos en lanchas neumáticas entre los arpones y las ballenas para impedir que disparen", aseguró Thomas.