Ban aseguró que el propósito de su viaje de casi una semana es apremiar a los líderes de la región para lograr que las dos partes acepten deponer las armas y negociar una solución duradera al conflicto, que ya ha costado más de 900 muertos.
"Mi mensaje es simple, directo y al grano: paren los combates. Y a las dos partes, les digo: Paren, ya", afirmó el máximo responsable de Naciones Unidas.
Ban recordó que la resolución 1860, adoptada por el Consejo de Seguridad el jueves pasado es de obligado cumplimiento.