El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, defendió la “adhesión universal” a los distintos tratados ideados para luchar contra las minas y los explosivos terrestres, como medida para evitar más muertes y que se ponga en peligro el desarrollo de numerosas naciones del mundo.
“Pido la adhesión universal a esos importantes tratados para ampliar la concienciación sobre la existencia de las minas y la necesidad de retirarlas”, dijo Ban en su mensaje con motivo del día internacional contra las minas antipersonales.
Esos artefactos y los explosivos terrestres son “remanentes de la guerra y ponen en peligro el desarrollo y las vidas humanas”, dijo el máximo responsable de la ONU, que lanzó un nuevo llamamiento para que se redoblen los esfuerzos de todos los gobiernos para eliminarlos “en favor de un mundo seguro y sostenible”.
“La acción en contra de las minas deja a las comunidades preparadas para una estabilidad duradera”, aseguró Ban, quien aplaudió a los 159 estados adheridos ya a la convención sobre la prohibición del empleo de minas antipersonales, y animó a todos los países a sumarse a esa iniciativa y otros tratados similares.
Ban alabó el trabajo de las distintas agencias de la ONU dedicadas a erradicar las minas antipersonales de zonas que han sido afectadas por conflictos, de quienes dijo que evitan que se produzca “mayor daño indiscriminado” y ayudan “a transformar zonas peligrosas en terrenos productivos”.
La ONU lleva a cabo programas contra minas en 40 países, donde “enseña a las comunidades cómo vivir a salvo en áreas contaminadas y ayudan a los supervivientes con discapacidades a obtener acceso a un completo abanico de servicios y derechos”, añadió el secretario general.
Ban destacó el trabajo realizado por Naciones Unidas en el último año en Libia, donde, tras el conflicto que acabó con el régimen de Muamar el Gadafi, se han desactivado y limpiar “miles de restos de explosivos de guerra” de escuelas, carreteras y áreas residenciales.