La Policía brasileña desmontó, con el arresto de 72 personas, una organización que capturaba y vendía ilegalmente cerca de medio millón de animales silvestres al año y temía contactos en Portugal, República Checa y Suiza.
Cerca de 450 agentes policiales participaron en la operación "Oxóssi", que se desarrolló en una decana de estados brasileños y fue autorizada por un juez de Río de Janeiro, quien expidió 102 órdenes de prisión y 140 órdenes de allanamiento. Además de las 72 personas capturadas, 40 de ellas en Río de Janeiro, otras 30 fueron declaradas prófugas.