Al bañar a su perro tenga mucho cuidado con sus orejas. Más si el animal ha sufrido las consecuencias de un baño mal hecho en casa, de esos que se dan sin proteger las orejas y lo deja adolorido.
La limpieza de las orejas es importante, pero requiere de cuidados. Por ejemplo, no introduzca algodón en sus oídos durante el baño, porque al empaparse con agua, el líquido entra a su oído.
Igualmente, se debe retirar la cera para que no se formen tapones.