El presidente de EE.UU., Barack Obama, nombró a Susan Rice para que sea su principal asesora en materia de seguridad, en un claro desafío a los republicanos, y a Samantha Power, una experta en derechos humanos, para reemplazar a la primera como embajadora del país ante la ONU.
Al anunciar los nombramientos en una comparecencia en la Casa Blanca, Obama dio también una despedida a Tom Donilon, quien en julio dejará en manos de Rice el cargo de asesor de seguridad nacional, un puesto clave en la política exterior.
De Rice el presidente, flanqueado por ella, Donilon y Power, destacó que es “apasionada y pragmática”, así como “una feroz defensora de la justicia y la dignidad humana”.
El nombramiento de Rice, que no necesita ser confirmada por el Senado para el puesto y que agradeció a Obama por su “confianza duradera”, es un abierto desafío a los republicanos.
Varios legisladores y figuras republicanas, entre ellos el senador John McCain, acusaron el año pasado a Rice de mentir sobre el ataque al Consulado de EE.UU. en Bengasi (Libia) del 11 de septiembre de 2012, en el que murieron el embajador Chris Stevens y otros tres ciudadanos.
Las acusaciones llegaron a raíz de varias apariciones en televisión en las que Rice atribuyó ese ataque a protestas espontáneas, una versión que fue descartada por el propio Gobierno.