Cada panameño genera alrededor de dos libras de basura por día, es decir, 730 libras al año de puros residuos que la ciudad debe evacuar. Multiplique esta cifra por la cantidad de habitantes de Panamá y el resultado es una montaña de basura más alta que cualquiera de los rascacielos de Punta Paitilla, incluso puede llegar a taparlo completamente
El ejemplo no es antojadizo. Según una estimación realizada por la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) que fue contratada por la Alcaldía de Panamá, el país es uno de los más generadores de basura de la región.
Es lógico que no se trata de un problema menor. El crecimiento de la ciudad y la multiplicación de la población en algunas ciudades hacen que los encargados de la recolección no se den abasto y cada día que pasa crecen las críticas y reclamaciones de la gente.
El mundo produce unos 10,000 millones de toneladas anuales de residuos y no se recoge ni se somete a tratamiento ni la mitad de ellos, según estimaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La falta de datos fiables es uno de los mayores problemas para decidir el tipo de tratamiento, admiten los mismos especialistas.
Pese a ello, se registra una tendencia mundial, tanto en los países pobres como en los desarrollados, de disminución de desechos biodegradables y el aumento de residuos plásticos, eléctricos y electrónicos.
Según datos de la entidad "por cada tonelada de residuos generados en los procesos de uso y consumo, previamente se han producido cinco toneladas de desperdicios en su fabricación y veinte toneladas de desechos en la extracción de las materias primas".
El detergente que vamos a usar ya ha generado basuras antes de abrirlo, explican los expertos.
El mundo no recicla.
En India, uno de los países más poblados del planeta, se recicla sólo entre un 10 y 15% de las basuras y en algunos vertederos de Nueva Delhi residen familias enteras, que viven de separar materiales reciclables de entre la inmundicia.
El volumen de la basura está aumentado en los países en vía de desarrollo por la urbanización, el crecimiento de la población y el consumismo, y por la falta de tratamiento adecuado.
El aumento de los residuos tiene graves repercusiones en el medio ambiente, la salud pública y las condiciones de vida.