La cadena pública británica BBC confirmó ayer que tiene una cinta grabada de David Kelly, muerto en un aparente suicidio, en la que el científico expresa su preocupación por cómo el Gobierno presentó la información sobre Irak antes de la guerra.
Aunque la dirección de la BBC no ha hecho una declaración oficial, la cadena informó ayer por la radio y la televisión de la existencia de la cinta, que contiene una conversación entre Kelly y Susan Watts, la periodista especializada en ciencia del prestigioso programa "Newsnight" de la BBC2.
La grabación, en la que el experto cuestiona el tratamiento dado por el Gobierno a los datos sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Irak, será presentada al juez que investiga el llamado “caso Kell”".
El científico David Kelly apareció muerto en un aparente suicidio en un paraje cercano a su casa.
La aparición de la cinta apoya la alegación de la BBC de que el funcionario del ministerio de Defensa fue su "fuente principal" en la noticia difundida en mayo por el reportero Andrew Gilligan, que acusaba al Gobierno de haber "maquillado" la información sobre Irak para justificar la guerra.
El juez James Brian Hutton comenzará en los próximos días una investigación para averiguar quién, dentro del Gobierno del Reino Unido, autorizó la identificación pública de Kelly, y si el experto fue tratado debidamente o fue víctima de una encerrona, como algunos medios informativos sugieren.
El magistrado también podría examinar lo que para muchos es el fondo de la cuestión: si el Ejecutivo tenía pruebas suficientes para lanzar un ataque contra Irak.
El primer ministro británico, Tony Blair, se ha distanciado de las acusaciones al afirmar que jamás autorizó la estrategia que conllevó la identificación de Kelly como "topo" de la cadena pública.
Blair negó "rotundamente" cualquier implicación, y dijo a los medios que le acompañan en su gira que "es absolutamente falso" que haya tenido nada que ver con la identificación pública del científico.
Según interpretan los medios británicos, con su negativa, Blair puso en el punto de mira a su ministro de Defensa, Geoff Hoon, a quien la prensa ya señala como responsable de haber autorizado personalmente la filtración del nombre de Kelly.
Hoon asegura que el ministerio de Defensa hizo todo lo posible para mantener en secreto la identidad del científico, aunque ha trascendido que fuentes internas de su departamento confirmaron su nombre, como mínimo, a tres periódicos del Reino Unido.