La bebé peruana que nació con el "síndrome de la sirena" abandonó ayer la unidad de cuidados intensivos e iniciará en breve la rehabilitación tras responder de forma positiva a la operación en la que se le separaron las piernas.
El último parte médico, confirmó ayer que Milagros Cerrón mantiene sus funciones vitales estables y las heridas de la operación no presentan signos de infección ni problemas en los tejidos.