Belén, una de las ciudades palestinas autónomas ocupadas por el ejército israelí, alberga lugares santos para las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. La ciudad, que pasó a control total palestino en diciembre de 1995, es el principal foco de violencia tras las últimas incursiones israelíes, las más importantes desde la creación de la Autoridad Palestina en 1994.
Esta ciudad es conocida en la tradición judía por su asociación con el rey David, y en la tradición cristiana como el lugar del nacimiento de Jesús.
Situada a 10 kilómetros al suroccidente de Jerusalén, en las colinas del desierto de Judea, Belén ocupa un lugar importante en la Biblia, tanto antes como después de que los hebreos conquistarán la tierra de Canaán, hacia el siglo XIII antes de Cristo.
La ciudad aparece citada por primera vez en el Génesis con el nombre de Efrat, lugar donde murió Raquel, la mujer del patriarca Jacob, nieto de Abraham. La tumba de Raquel, situada en medio de la zona de los disturbios actuales, es un centro de peregrinación para judíos y musulmanes.
Lugar de enfrentamientos frecuentes desde que la ciudad pasó a manos de la Autoridad Palestina, la tumba, que está en las afueras de Belén, no se encuentra en la zona autónoma palestina, y está rodeada por militares israelíes, que protegen también un centro de estudios judíos. Belén es conocida también por ser la ciudad del linaje de David, del que debe descender el Mesías, reconocido por los cristianos en la persona de Jesús.
Desde el siglo II después de Cristo la tradición cristiana identificó una gruta de Belén como el lugar donde nació Jesús. Hacia el año 337 D.C., el emperador romano Constantino y su madre Santa Elena ordenaron edificar sobre la gruta la basílica de la Natividad, que atrae a peregrinos cristianos del mundo entero.
El sector de Belén (“la casa del pan”, en hebreo) cuenta con unos 137,000 habitantes, cristianos y musulmanes, de los cuales 15,000 son refugiados de los campos de Dheisheh, Aida y Beit Jibrin.
La primera basílica de la Natividad, fue construida en el siglo IV por Constantino el Grande, pero, a través de los siglos fue destruida y reconstruida repetidas veces.
La Iglesia fue terminada en el año 339 AC. en el lugar que la Reina Elena, madre de Constantino, identificó como el lugar que Jesucristo nació.
La Iglesia fue destruida en el año 529 durante una revuelta Samaritana contra la Iglesia Ortodoxa.
El emperador Justino la reconstruyó en el año 535, en el edificio que existe actualmente.
Durante el período de los reinos cruzados, cuando ellos controlaban efectivamente el área de Jerusalén (1099-1187), la Basílica de la Natividad en Belén fue utilizada para las ceremonias de investidura real.
El contorno del edificio es el de una basílica clásica, con un narthex, una nave, cuatro pasillos (dos a cada lado), un coro, cruceros y un ábside. La orientación es este-oeste, con el ábside y el santuario hacia el oriente. Monumentales escaleras a ambos lados del coro conducen hasta la gruta de la Natividad.
La entrada principal a la basílica se encuentra en el lado oeste. Dos de las entradas originales del siglo VII fueron tapiadas.
El portón norte está disimulado por un contrafuerte; el portón sur, por una pared del adyacente monasterio armenio. El tamaño del restante portón central fue reducido varias veces y la actual entrada tiene sólo 1.2 m de altura.
Arquitectónicamente, el resto de la basílica permaneció igual desde el momento de su construcción, con algunos pequeños remanentes de las decoraciones originales o medievales. En lo alto de las paredes de la nave aún se pueden ver fragmentos de mosaicos bizantinos del siglo XII.
Desde las Cruzadas, partes de la iglesia pasaron a ser propiedad de las comunidades ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica romana. Los derechos, privilegios y posesiones de estas comunidades están protegidos por el Status Quo de los Santos Lugares (1852), tal como está garantizado en el artículo XII del Tratado de Berlín (1878).
El cuerpo principal de la basílica, incluida la nave, los pasillos, el katholicon (el coro y el santuario), el crucero sur y el Altar de la Natividad en la gruta pertenecen a la Iglesia Ortodoxa Griega.
La Iglesia Ortodoxa Armenia tiene la propiedad del crucero norte y el altar en ese lugar. Tiene también el uso en algunas ocasiones del altar ortodoxo griego de la gruta.
La Iglesia Católica tiene la propiedad exclusiva del Altar de la Adoración de los Reyes Magos en el área de la Gruta de la Natividad, conocida como “la Gruta del Pesebre”. La Iglesia Latina conserva también la propiedad de la estrella de plata debajo del adyacente Altar de la Natividad, con la inscripción “Hic de Virgine Maria Jesus Christus Natus Est”.
Tanto los armenios como los latinos tienen derecho de paso y de procesión en la nave.
Desde diciembre de 1995, después de la firma del acuerdo interino israelo-palestino, la Autoridad Palestina es la responsable de los asuntos civiles, la seguridad interior y el orden público en Belén.
Belén, ciudad santa para religiones monoteistas
La Iglesia de la Natividad es la más antigua en la Tierra Santa.