El Papa Benedicto XVI bautizó ayer a 21 bebés durante una ceremonia privada en la Capilla Sixtina que marcó el fin de la temporada de Navidad.
Bajo el fresco del “Juicio final”' de Miguel Ángel, el Papa vertió agua en las frentes de un total de 21 bebés, 13 varones y ocho mujeres. Todos los recién nacidos, de entre cuatro semanas y cuatro meses, son hijos de empleados de El Vaticano.