Benedicto XVI, de 83 años, "como Winston Churchill", no hace deporte y no usa la bicicleta estática que le recomendó su anterior médico personal, Renato Buzzonetti, porque no tiene tiempo y el que tiene lo dedica a examinar documentos y a leer actas.
El Papa Ratzinger así lo cuenta en el libro "Luz del mundo", presentado hoy en el Vaticano, basado en 90 preguntas que le hizo este verano en su residencia de Castel Gandolfo, al sur de Roma, el periodista alemán Peter Seewald.
El Obispo de Roma come con la "familia pontificia", cuatro laicas italianas de la comunidad "Memores Domini" que cuidan el apartamento papal y con Georg Gnswein y Mieczyslaw Mokrzycki, sus dos secretarios.