Un novedoso procedimiento quirúrgico para disolver los cálculos renales, conocidos como "piedras", ensaya la Caja de Seguro Social (CSS).
Sin necesidad de cirugías que dejan grandes heridas, más de 300 personas han sido beneficiadas con esta práctica que permite una recuperación efectiva en pocas horas, informó el Dr. Armando Byer, cirujano urólogo del Complejo Hospitalario Metropolitano de la CSS.
La cirugía, conocida como renal percutánea, demora de una a cuatro horas, dependiendo de la complejidad del caso. Se hace una incisión pequeña donde se aborda el riñón, se introduce un aparato que permite penetrarlo, se fragmentan los cálculos y se extraen con facilidad.
Antes se realizaba una gran incisión, de 20 a 30 cm., y se pasaba un periodo post-operatorio con mucho dolor, incapacitándose por varias semanas. La ventaja es que el mismo día puede caminar y comer, y en 4 a 5 días incorporarse a sus actividades.