Italia. El presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi, repitió ayer la broma de definir al presidente electo de Estados Unidos, Barak Obama, como "bronceado", a pesar de la polémica que levantó en todo el mundo cuando hizo éste comentario en Rusia.
Estos calificativos, provocaron las duras críticas de los partidos de la oposición en Italia, que exigieron al jefe del Ejecutivo que pidiese disculpas.