Los biberones y chupetes en las manos y bocas de los niños pueden parecer objetos inofensivos, no obstante son la causa de múltiples visitas a las salas de emergencia cada año, de acuerdo con un estudio, publicado en la versión en línea de Pediatrics.
Según el informe del Nationwide Childrens Hospital, cada cuatro horas un niño menor de tres años es tratado en una sala de emergencia debido a una lesión relacionada al uso de biberones, chupetes y vasitos de tapa (“sippy cups”).
“Reportes previos se habían enfocado principalmente en bebés. No obstante, encontramos que cerca de dos tercios de las lesiones examinadas en nuestro estudio fueron entre niños de un año de edad que apenas están aprendiendo a caminar y son más propensos a caerse”, declaró a Efe Sarah Keim, coautora del informe e investigadora de Nationwide Childrens Hospital en Columbus, Ohio.