"Muchos de los ciudadanos más pobres de América Latina y el Caribe han logrado un mayor bienestar en años recientes gracias a mejores programas sociales y una mejor gestión macroeconómica", dijo el presidente del BID, Luis Alberto Moreno. "Los bancos de desarrollo como el nuestro deben ayudar a proteger esas políticas y programas sociales frente a sucesos que se encuentran fuera del control de nuestros gobiernos, como terremotos, inundaciones, variaciones de los precios de los productos básicos y crisis financieras externas", añadió.
Tiene un límite máximo de 300 millones de dólares por país o 2 % de su producto interno bruto (PIB), lo que sea menor, y el plazo para el uso de los fondos es de tres años a partir de la entrada en vigencia del contrato de préstamo. La DSL tiene un período de gracia de tres años y un plazo de vencimiento de seis años.
En el caso de la CCL, el límite es de 100 millones por país o el 1 % de su PIB, lo que sea menor.
Este servicio se ofrece con un período de gracia de tres años, un plazo de vencimiento de 14 años y el interés está basado en LIBOR. La nueva CCL complementará la Facilidad de Crédito Contingente para Emergencias Causadas por Desastres Naturales (CCF) actualmente disponible, que es un mecanismo más restrictivo creado para ayudar a los países a hacer frente a los desastres naturales catastróficos.