El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, exhortó a una relación “basada en la confianza” entre EE.UU. y China, durante una visita oficial a Pekín marcada por las tensiones, tras la declaración china de una zona de identificación de defensa aérea (ADIZ) en el mar de China Oriental.
Biden se reunió ayer con el presidente chino, Xi Jinping, en un encuentro cuya duración estaba prevista de una hora y que se prolongó otra hora más en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.
Durante la primera hora ambos conversaron a solas y en la segunda se les sumaron sus respectivos equipos.
En unas breves declaraciones al comienzo de la conversación entre los dos grupos, Biden señaló que “este nuevo modelo de cooperación entre grandes países al final se tiene que basar en la confianza y una noción positiva sobre los motivos del otro”. “Si establecemos esta relación de la manera correcta con un modelo auténticamente nuevo, las posibilidades no tendrán límite”, subrayó el vicepresidente estadounidense.
Xi, aseguró Biden, es una persona “franca”, y la franqueza “genera confianza”.
Por su parte, el presidente chino indicó que “tanto la situación internacional como el panorama regional experimentan cambios profundos y complejos”.
Por ello, consideró Xi, “fortalecer la cooperación y el diálogo es la única opción correcta que encaran nuestros respectivos países”.
“Estamos dispuestos a colaborar con EE.UU. para establecer un nuevo modelo de relación, respetar nuestros intereses básicos y principales preocupaciones, seguir la mejora de nuestra cooperación, y aumentar nuestra comunicación y coordinación en asuntos globales y regionales”, aseguró el líder chino.
Previamente, Biden se había reunido con el vicepresidente de la República Popular, Liu Yuanchao, en un encuentro en el que instó al Gobierno chino a “ampliar nuestra cooperación práctica y conseguir resultados”.
En sus declaraciones públicas, ninguno de los líderes aludió a la zona de defensa aérea china, que EE.UU. ha calificado como “preocupante”..