El gobernador Bill Richardson aún no decide si respaldará a uno de los precandidatos demócratas a la presidencia, pero dijo que el partido necesita unificarse detrás de un candidato para evitar una campaña negativa y prolongada.
Richardson, ex precandidato presidencial, dijo que no sabe cuándo tomará una decisión o si respaldará a uno de sus ex rivales, Hillary Rodham Clinton o Barack Obama.
"Podría despertarme mañana y hacerlo. Pero también podría no hacerlo", dijo a The Associated Press.
El gobernador duda que su respaldo a uno de los candidatos influya en los votantes, aunque reconoció que en los círculos políticos hay bastante interés en que lo haga, incluyendo a Clinton y Obama, quienes lo llaman frecuentemente.
"La clave es que creo que a nadie le importa", dijo.