El mensaje sonoro fue transmitido el jueves en exclusiva por Al-Jazeera, que como es habitual no dio ninguna explicación de cómo llegó a sus manos la supuesta grabación del terrorista saudí, al que se cree escondido en algún lugar de la frontera entre Pakistán y Afganistán.
Bin Laden anuncia al pueblo americano que "vais a ver en vuestra propia casa" las operaciones terroristas que, según él, "están en preparación", algo que podría evitar si se alcanzase "una tregua a largo plazo siempre que se haga bajo condiciones justas".
Pero esa tregua -dijo- "privaría a los que tienen el poder de millones de dólares que se embolsan por el comercio de armas", afirmó, en referencia a que puede haber grupos dentro de la administración estadounidense favorables a que se eternice el conflicto en ese país.
También criticó al gobierno de George W. Bush por desoír los resultados de las encuestas que muestran la oposición de la sociedad estadounidense a la ocupación de Irak.
Bin Laden afirma que Irak "ha llegado a convertirse en un punto de atracción de los muyahidines" (luchadores), porque, según él, es el lugar donde renuevan sus energías y ponen a prueba sus tácticas.
Además, aseguró que la situación en Afganistán "se está tornando favorable a los muyahidines", en alusión a la creciente actividad del movimiento talibán en ese país, que hostiga sin cese a las fuerzas afganas y al gobierno de Hamid Karzai.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) confirmó la autenticidad de la grabación del líder de la red terrorista Al Qaeda.
"Tras un análisis técnico, creemos que la voz en la grabación es la de Osama bin Laden", indicó un funcionario de la CIA, bajo condición del anonimato.
Las declaraciones de Bin Laden se dan luego que Estados Unidos lanzara un devastador ataque contra una aldea pakistaní, en donde importantes figuras de Al-Qaeda pudieron haber muerto.
El bombardeo mató además a 18 civiles, lo cual provocó airadas protestas en todo el país.
Las autoridades paquistaníes han dicho que en el ataque aéreo del viernes pasado en Damadola, población cerca de la frontera con Afganistán, habían muerto cuatro o cinco militantes extranjeros.
El objetivo de la operación era Ayman al-Zawahri, el número dos de Al-Qaeda, quien no se encontraba en el lugar. Tanto Bin Laden como Al-Zawahri están ocultos en la frontera afgana.
Que Osama bin Laden hable ahora, hace sugerir que está "preocupado" por la muerte de algunos de sus comandantes en el ataque a la aldea de Damadola.
Entre los muertos figurarían Midhat Mursi al-Sayid Umar, un egipcio de 52 años experto en explosivos y armas químicas; Abu Obaidah al-Masr, Abdul Rehman al-Maghribi, un marroquí pariente de Al-Zawahri (probablemente su yerno) y Jhalid Habib.