Gran Bretaña adoptó el modelo antiterrorista estadounidense, al designar ayer un nuevo jefe de seguridad en el corazón del gobierno para contrarrestar la amenaza de graves ataques como los del 11 de septiembre.
La oficina del primer ministro, Tony Blair dijo en un comunicado que Sir David Omand, un ex alto funcionario del Ministerio de Defensa se convertirá a partir de agosto en Coordinador de Seguridad e Inteligencia de Gran Bretaña.
Omand coordinará el trabajo de los servicios británicos domésticos y extranjeros de seguridad, el MI5 y el MI6, y tendrá una posición clave de enlace en el centro del gobierno, dentro de la Oficina de Gabinete.
"Este nuevo cargo es creado para reforzar la capacidad del centro del gobierno para coordinar la seguridad, la inteligencia y las consecuentes labores administrativas y confrontar los riesgos y las grandes emergencias, en caso de que se produzcan", dijo la declaración.