El primer ministro británico, Tony Blair, dijo ayer que le gustaría deshacerse del presidente iraquí, Saddam Hussein, pero que podría cambiar su opinión si Bagdad permite el regreso incondicional de los inspectores de armas de la ONU.
"Ciertamente apoyo la política de hacer todo lo posible por deshacernos de Saddam Hussein", dijo Blair al programa Newsnight de la BBC.
Blair, quien se ha hecho eco de la posición de línea dura sobre Iraq del presidente estadounidense, George W. Bush, sin comprometer explícitamente a Londres con la política de Washington de "cambio de régimen" en Bagdad, rehusó especificar si respaldaría un esfuerzo militar para derrocar a Hussein. El primer ministro dijo que no hay una acción militar inminente.
"Ciertamente creo que deshacerse de Saddam sería altamente deseable", dijo. "La política de Estados Unidos siempre ha sido deshacerse de Saddam Hussein, lo que no significa que esté a punto de lanzar una acción militar".
Blair sugirió una diferencia con Washington sobre cómo responder si Iraq decidiera permitir el regreso de los inspectores de armas de la ONU, a cargo de desmantelar las armas de exterminio masivo después de la Guerra del Golfo de 1991.
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo hace 10 días que su país se reservaba la opción de hacer "todo lo que considere apropiado para provocar un cambio de régimen" en Iraq, independientemente de lo que hagan los inspectores.