Una cumbre urgente convocada para ayer en la capital de Senegal para estudiar la crisis en Costa de Marfil ha puesto de manifiesto las divisiones entre mandatarios de Africa Occidental ya que la mayoría ha boicoteado la reunión. Sólo cuatro de los 15 jefes de Estado acudieron a la cita.
El presidente de la propia Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, el de Burkina Faso, Blaise Compaore, y de Cabo Verde, Pedro Pires, realizaron el viaje a Dakar, mientras que se anunciaba la llegada más tarde de Olusegun Obasanjo de Nigeria. Ninguno de los cinco presidentes que integran el "grupo de contacto" creado por la CEDEAO para negociar una salida política a la crisis acudieron a la reunión de Dakar.
Por otra parte, unos 300 soldados franceses partieron ayer del puerto de Tolón (sureste de Francia) para reforzar el contingente desplegado en Costa de Marfil, anunció el portavoz del ministerio de Defensa.
Subrayó que el reforzamiento mantiene objetivos que siguen siendo velar por la seguridad de los extranjeros y controlar que se respeta el alto el fuego.