El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, amenazó ayer al Congreso con convocar a un plebiscito si la mayoría del Legislativo insiste en sus proyectos de reducir las potestades del Poder Ejecutivo.
"Lo que vayamos a tocar, toquémoslo, pero sometámoslo a un plebiscito a ver si el pueblo está de acuerdo" con esas iniciativas, desafió Bolaños en declaraciones de prensa.
Las bancadas mayoritarias del Congreso, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha) y el opositor Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda), propusieron trasladar al Legislativo el nombramiento de los jerarcas de al menos 10 instituciones, entre ellos el Banco Central, que están en manos de Bolaños.
Uno de los asesores económicos de la Presidencia, Mario De Franco, sugirió ayer, en una entrevista publicada por el Nuevo Diario, atacar estas iniciativas con un plebiscito, el cual debe ser propuesto al Congreso por el presidente o convocado con la firma de 50,000 ciudadanos.
"Esa es una opinión legítima muy buena de Mario de Franco, y yo la respaldo", aplaudió Bolaños, sin precisar como haría para que el parlamento apruebe una convocatoria de esa naturaleza, sin contar él con mayoría en el Congreso.
Según el asesor, la consulta le permitirá al pueblo decidir si quiere que las instituciones de Gobierno pasen a ser controladas por el Congreso, que "representa los intereses" del ex presidente Arnoldo Alemán (1997-02), líder del PLC, preso por corrupción, y de Daniel Ortega, máximo dirigente del FSLN.
La embajada estadounidense en Managua manifestó su preocupación por estas leyes en una reunión que sostuvo, aparentemente el miércoles, con el presidente del Congreso, el liberal Carlos Noguera, y el diputado López, afín al gobierno.
Nicaragua es uno de los países más pobres en el hemisferio, con un índice de pobreza de 50% (estimado en 1999).
Tiene una población de 4,812,569 habitantes.
Su apoyo depende del mejoramiento gubernamental, la disponibilidad de operaciones financieras del gobierno, la mitigación de pobreza, y respeto a los derechos humanos.
Nicaragua sigue enfrentando importantes vulnerabilidades económicas, sobre todo a raíz de la alta deuda pública.
Las bancadas legislativas lamentan las constantes ofensas de Bolaños, quien el miércoles calificó a los diputados de "cuatreros", y ha utilizado gruesos calificativos contra jueces y magistrados de la Corte y el Tribunal Electoral.