La decisión del presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños de renunciar a su inmunidad para responder acusaciones que lo vinculan a un presunto financiamiento ilegal de su campaña electoral, fue aplaudida ayer por diversos sectores.
Bolaños "dio una lección ética a aquellas personas que están acusadas de corrupción y que se refugian en la inmunidad como un escudo protector para eludir la justicia", afirmó, el ex embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA), el jurista Carlos Tünermann. "La actitud del Gobierno fue ejemplar y refleja que Bolaños y Rizo son políticos de altura", dijo por su parte el presidente de una firma privada, Roberto Terán.
Bolaños y el vicepresidente José Rizo renunciaron la noche del martes a su inmunidad para enfrentar la denuncia que la Fiscalía de la República presentó en su contra ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por presuntos delitos electorales cometidos durante la campaña electoral que los llevó al poder en enero pasado.
Según la Fiscalía, Bolaños financió su campaña con dineros provenientes de la Fundación Democrática Nicaragüense (FDN), que habría recibido dineros defraudados durante el gobierno de Arnoldo Alemán (1997-enero 2002).
El mandatario hizo público el anuncio durante un mensaje dirigido a la nación en el que calificó la acción de la Fiscalía como un "hecho vergonzoso con claras motivaciones políticas" que pretende crear una cortina de humo ante el inminente desafuero y procesamiento por corrupción del diputado Alemán.
El gobernante no podrá ser procesado mientras el parlamento no complete el nombramiento de los cinco puestos de magistrados que quedaron vacantes en julio pasado en la CSJ por vencimiento de período, debido a que la ley exige que el presidente sea procesado por la Corte en pleno.