La elección del domingo, si bien muestra todavía un claro apoyo popular a Morales, también refleja que la división en Bolivia se confirma y que en los últimos meses solamente se ha vuelto más profunda.
Otro factor negativo para Evo del resultado del domingo es que sus números bajan en comparación de la última contienda electoral, el referendo revocatorio de agosto del año pasado.
Alrededor de 100 artículos de la nueva Constitución no podrán ser implementados inmediatamente, porque requieren de leyes a ser discutidas y aprobadas en el Congreso. Este va a ser un proceso largo y difícil porque el Congreso está controlado todavía por la oposición, otro obstáculo para las aspiraciones de cambio inmediato de Morales.