ENTRE los macizos nevados de Los Andes y la enorme selva del Amazonas, existe un país que lucha por ocupar su espacio dentro de los confines de la América del Sur. Una vida política intensa, los conflictos territoriales y los procesos sociales derivaron en la conformación de Bolivia, un pueblo multiétnico aguerrido y trabajador que es símbolo del mundo latino.
Fue en lo que antes era llamado el Alto Perú cuando desaparecen los remanentes del imperio español en el Nuevo Mundo. Los próceres del Altiplano decidieron desde entonces nombrar al país "Bolivia", en honor al Libertador Simón Bolívar, cuyas huestes consolidaron la independencia latinoamericana entre 1824 y 1825.
Hoy en día, Bolivia se debate en buscar un nuevo camino, ahora que esta nación andina ve llegar al solio presidencial al líder indígena aymara, Evo Morales.
Para el Embajador boliviano en Panamá, Edgar Solís Morales, su país se ha venido desarrollando pese a las dificultades y con más orgullo, que un hombre de estratos indígenas logre tal puesto es algo memorable.
"Bolivia cumple 182 años de independencia, un país que en el proceso del tiempo se ha venido desarrollado con algunas dificultades, pero con mucho orgullo de ser bolivianos, porque tenemos una riqueza cultural, de la cultura tihuanacota y eso hace que nuestro país tenga hoy un mandatario de estracción indígena", explica Solís Morales.
El diplomático boliviano claramente da en el clavo al recordar que Bolivia es un país multiétnico. Dentro de sus 1, 098, 581 kilómetros cuadrados de extensión territorial habitan unos 9.6 millones de personas, de la cual la mayoría son amerindios (indígenas).
Un 55% de la población es indígena, de las etnias incaicas quechuas y aymaras. El 35% es mestiza y el 7% restante es blanca.
Sin embargo, una contrariedad histórica es que desde la colonización europea en el Siglo XVI, los indígenas fueron desplazados por los blancos y no sería hasta enero de 2006 que se da la oportunidad que un amerindio asumiera el cargo más alto.
"Años anteriores, sectores sociales que no tenían voz, que no tenían oportunidades politico, económico, social y cultural. Hoy, son ellos los que van liderizando para lograr una Bolivia mucho más unida en toda su diversidad", destacó el jefe de misión sudamericano sobre la apertura del Gobierno a la participación de los indígenas en las decisiones administrativas.
Solís Morales recalca además que en los 18 meses del Gobierno de Evo Morales, en Bolivia se han llegado a logros importantes como la reforma agraria, la nacionalización de los recursos energéticos y la implementación de cambios en la Carta Magna boliviana.
Este lunes se completa el trabajo de la denominada Asamblea Constituyente, electa a mediados de 2006, que pretende hacer el Estado boliviano más justo y socialmente igual, aunque ha tenido el fuerte rechazo de grupos opositores, así como de algunos sectores económicos.
"Si bien según la ley, esta entidad fenece este 6 de agosto, en la misma se avanzó en un 80% en la elaboración de la nueva Constitución. Para nosotros, la Asamblea Constituyente es un pacto social debe constituir una nueva Bolivia. Se está acordando alargar en un periodo de tres meses, hasta el 14 de diciembre. Están muy avanzados los acuerdos nacionales, pues es la única manera de entender y manejarnos en democracia", agrega el diplomático.
Sobre la economía, Solís Morales señala que el programa de nacionalización de los recursos energéticos, como el gas natural, han tenido su efecto. Igualmente, destaca que las exportaciones se elevaron de $1, 000 millones a los $4, 000 millones, en sólo tres años.
Otro logro de Morales es que incluso un reporte del Banco Mundial sacó al país sudamericano de la lista negra de países corruptos.
"Antes se catalogaba a Bolivia como el subcampeón de la corrupción. Hoy estos indicadores bajaron bastante y ocupamos el 13° lugar. Como prometió el Gobierno, se cumplió la política de lucha frontal contra las malas prácticas, aplicando el principio de transparencia y honestidad". No lo decimos nosotros, son los organismos internacionales, acotó el diplomático.
En cuanto a la inmigración al extranjero, el jefe de misión indicó que unos 1.5 millones de bolivianos, siendo Argentina, España, EE.UU. y Perú, en donde se ubican las mayores colonias de naturales de este país.
Según Solís Morales, las políticas no acertadas de gobiernos anteriores provocó que en la década se incrementara la inmigración, que sin embargo se está reduciendo.
El embajador boliviano reitera que en el mundo globalizado, la integración y el rol que juegan los inmigrantes son fundamentales para el desarrollo de América Latina. Por ello, criticó el rechazo que varios países de la Unión Europea hacen contra los bolivianos.
Bolivia presenta una nueva imagen poltica
Los pases subdesarrollados estn en busca de los cambios que les permitan resurgir en todos los aspectos.