La aviación estadounidense lanzó un ataque contra un supuesto escondite de la red terrorista internacional Al Qaeda en la provincia iraquí de Al Anbar, en un lugar próximo a la frontera con Siria.
En un comunicado divulgado en Bagdad, el Ejército norteamericano precisó que "cazabombarderos F-18 abrieron fuego contra la aldea de Husbaya", situada en la frontera oeste iraquí.
Informaciones proporcionadas por la propia población indicaron que en la zona se ocultaban "un gran número de terrorista vinculados con el jordano Abu Musab Al Zarqaui", presunto cabecilla de Al Qaeda en Irak, agrega la fuente. "Los terroristas utilizaban esta posición para atacar a los habitantes de la población con armas ligeras.
Pese a las pérdidas económicas, a que nunca se sancionó a la compañía por el accidente causado por un fallo humano y a un escándalo de corrupción en el seno de la aerolínea, el Gobierno solicitó el año pasado al Banco de la Nación garantías para que TANS ampliara sus vuelos.
Esta solicitud creó una gran polémica, que se cerró de forma ambigua porque no se volvió a hablar del asunto, según publicó el diario "El Comercio".
En respuesta a las críticas de los últimos días, el jefe de pilotos de TANS, Iván Palomino, aclaró que la empresa cumple todas las regulaciones y que la nave tenía combustible suficiente para volar a Iquitos e incluso llegar a Chiclayo, su siguiente destino.
Aunque no descartó el error humano, insistió, tras leer el parte meteorológico del Pucallpa en el momento en el que debía aterrizar el vuelo de TANS, que "lo mas probable es que (la causa del accidente) fue un viento cortante producto de la tempestad". Asimismo negó que el piloto tomara la decisión de volar aún con un tiempo adverso. "Eso no es verdad", apuntó, después de aclarar que "el despachador de vuelos decide si salen los aviones y el piloto luego realiza su misión". Agregó que había ráfagas de viento que pudieron ocasionar el accidente".