UNA DECENA de explosiones en la capital iraquí dejaron por lo menos 160 muertos y 570 heridos, en una ola de ataques que comenzó cuando un suicida hizo explotar un coche-bomba en medio de una concentración de jornaleros que buscaban trabajo. La organización Al Qaeda en Irak se declaró responsable de los ataques.
El ataque más cruento fue el primero, con 88 muertos y 227 heridos en el vecindario chiíta de Kazimiya, donde los jornaleros se congregaron poco antes del amanecer.
Ayer 17 hombres fueron asesinados en una aldea al norte de Bagdad, con lo cual la cifra de muertos se elevó a 169 y seguía aumentando.
Un oficial militar expresó a The Associated Press su convicción de que la ola de ataques era una represalia por la reciente ofensiva iraquí-estadounidense en la ciudad norteña de Tal Afar para expulsar a insurgentes de su baluarte cerca de la frontera con Siria.
La televisora Al-Yazira dijo que una fuente de Al Qaeda confirmó esa evaluación. "A la nación del Islam, le damos la buena noticia de que las batallas de venganza por el pueblo sunita de Tal Afar iniciaron"", dijo Al Qaeda en una declaración difundida a través del internet. "Les daremos más noticias acerca de las operaciones en Bagdad y otras ciudades apenas las recibamos"".
Se cree que la carnicería de ayer es la segunda más grave desde que comenzó la invasión en marzo del 2003. El 2 de marzo del 2004, una serie de ataques a santuarios chiítas en Karbala y Bagdad provocó por lo menos 181 muertes.
El Ministerio de Salud iraquí dio las cifras de 88 muertos y 227 heridos en el ataque en Kazimiya, con lo cual sería el atentado más mortífero en Irak desde que un suicida mató a 125 policías y reclutas de la Guardia Nacional el 28 de febrero.
El jefe de la rama iraquí de Al Qaeda, el jordano Abu Mussab Al Zarqaui, anunció una "guerra total" contra los chiítas en Irak, en una grabación de audio difundida ayer.
"La Organización de Al Qaida en Mesopotamia proclamó la guerra total contra los Rafidha (término peyorativo que designa a los chiítas), dondequiera que se encuentren en Irak", declaró Al Zarqaui, haciendo un llamamiento a los sunnitas iraquíes para que "despierten" y advirtió que "la guerra de exterminación de los sunnitas continuará".
Bombas en Bagdad dejan 160 muertos
Al Qaeda también desafió a los dirigentes iraquíes a que salgan de la zona verde de protección.