Mangueras rotas, bocas de riego secas y camiones cisterna para los que los trabajadores pagaron la gasolina: estas son algunas situaciones a las que se han enfrentado los bomberos en los últimos días para sofocar los fuegos que amenazaron Atenas.
“Imagínense el desorden en la gestión de los incendios. Nos hicieron pagar, incluso, la gasolina para los vehículos con los que vinimos desde Salónica para ayudar”, denunció Nikos Sajinadis, presidente de los bomberos voluntarios de Grecia.