Castro explicó que este proyecto convertiría a la ciudad de Panamá en un área con menos contaminación y por ello calificaría como Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL).
De acuerdo con la funcionaria, este es uno de los requerimientos para tener acceso a los créditos de carbono y poder realizar el proyecto.
Consideró que el proyecto sería beneficioso para los conductores de los vehículos, debido a que estarían expuestos a menos contaminantes y mejoraría su calidad de vida.
Planteó que iniciativas como biodiesel, los taxis propulsados por gas y los buses articulados, pueden calificar perfectamente con proyectos MDL, que pueden obtener un buen financimiento.
En ese sentido, la funcionaria consideró esta alternativa viable, debido a la gran cantidad de contaminación que produce la circulación de vehículos en ciertos puntos de la ciudad de Panamá.
En algunas áreas de la ciudad, la contaminación alcanza hasta un 90%, y ocasiona problemas respiratorios a quienes residen en estos lugares.
Estimó que este proyecto deberá presentar un plan de manejo y el resto de los requerimientos para aspirar a recibir los créditos de carbono.
Explicó que recientemente Panamá presentó ante la undécima reunión del protocolo de Kyoto, unos 80 proyectos que podrían ser financiados con créditos de carbono, entre estos figuraba el bus articulado.
El MDL fue establecido en el Protocolo de Kyoto, que entró en vigencia en febrero, y su objetivo es alcanzar la reducción de emisiones de gases contaminantes.
Panamá ratificó ese protocolo y ahora busca incrementar la atracción de inversiones mediante ese mecanismo.
La próxima instalación en enero de un Centro Internacional de Créditos de Carbono, ayudaría a que los proyectos locales pudiesen tener una mayor aceptación, debido a que el manejo burocrático del proyecto se reduciría considerablemente.
Bajo el modelo del MDL, una de las estrategias impulsadas bajo el Protocolo de Kyoto, proyectos de países en desarrollo que reduzcan o neutralicen emisiones de dióxido de carbono ganan "créditos" negociables en mercados financieros.
Sin embargo, la presentación de estas iniciativas requiere de una preparación de los empresarios interesados en alcanzar el financiamiento.
Los empresarios deberán presentar un plan de manejo, acciones de mitigación y el impacto que tendrá el desarrollo del proyecto en la comunidad.
Así como un estudio de impactos ambiental, analizado por la ANAM.
Los bonos de carbono son un mecanismo por el cual los países que emiten altas dosis de contaminantes, financian proyectos que preservan el ambiente, pues son de Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL).
El proyecto de bus articulado reduciría el número de vehículos en las calles, el tiempo de circulación de éstos y, por ende, la emisión de gases tóxicos, porque no usaría gasolina, sino un combustible biodegradable.
Otros proyectos que serían financiados con créditos de carbono son la ampliación del Canal, saneamiento de la bahía y proyectos hidroeléctricos en el área de Chiriquí y Bocas del Toro, y la obtención de gas metano del vertedero de Cerro Patacón.