Bolivia consiguió el respaldo de Brasil para concretar "su viejo sueño" de lograr una salida al mar, afirmó ayer el presidente del país andino, Gonzalo Sánchez de Lozada, durante una visita a Brasilia destinada a impulsar la integración entre ambos vecinos.
"Tenemos especial interés en hacer la infraestructura física para asegurar que seamos el conducto" que una a Brasil con los países andinos y facilite la salida de las exportaciones bolivianas por el Atlántico, dijo el presidente boliviano tras firmar una declaración con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva
En el documento ambos países se comprometieron a fomentar inversiones en infraestructura para lograr la integración física en su frontera común; propiciar negocios en torno a la industria del gas natural e impulsar la creación de un área de libre comercio sudamericana.
"La hidrovía (a través de Brasil) es nuestra esperanza de salida al mar y tenemos el compromiso del presidente Lula de que su gobierno nos ayudará a encontrar formas institucionales y la inversión para que esta maravilla pueda existir", expresó Sánchez de Lozada. La salida al mar es una vieja aspiración de Bolivia, que perdió sus costas en una guerra con Chile a finales del siglo XIX.