Las regiones sur y sureste de Brasil amanecieron con los termómetros marcando temperaturas históricamente bajas, con casi siete grados negativos en la frontera con Paraguay y Argentina, y con cuatro supuestas muertes por hipotermia en el estado de Sao Paulo en los últimos días.
Las víctimas son tres hombres y una mujer, todos ellos aparentemente sin techo, que habrían muerto en distintos momentos del fin de semana por hipotermia.
Estas bajas temperaturas son a consecuencia de la llegada de una "intensa masa de frío de origen polar", explicó la meteoróloga Morgana Almeida.
Para ella, las temperaturas negativas registradas en los sureños estados de Paraná (-7.1°C), Santa Catarina (-4.9°C) y Río Grande do Sul (-4.5°C), así como en Minas Gerais (-2.9°C), en el sureste, siguen siendo consecuencia de El Niño. El actual frío es fruto por inercia de la potencia del fenómeno atmosférico.
La salida de El Niño "genera una inercia cuyo reflejo se está sintiendo al final de otoño y que se verá en el invierno, que será más riguroso", aseguró.
De acuerdo con autoridades locales, la ciudad de Río de Janeiro, con 8.6 grados centígrados en la madrugada, tuvo hoy la menor temperatura registrada desde el inicio de las mediciones del Sistema Alerta Río, en 2002, y Sao Paulo (con 0 grados centígrados), la más baja en 12 años.